¿Crees que esto es todo?

¿Crees que esto es todo?

Hoy quiero invitarte a hacer una pausa. A detenerte por un momento… y bajarte del piloto automático. Sé que si llegaste a este blog, no fue por casualidad. Que seguramente, eres una de esas almas inquietas que está dejando de conformarse.

Intuyo que ya estás cansado de levantarte cada mañana para hacer exactamente las mismas cosas. Sentir un poco más de lo mismo. Reaccionar de las mismas formas… De recrear, una y otra vez, la misma historia de siempre.

Quizá has comenzado a cuestionarte, quién ha dictado estas reglas invisibles que parecen regir tu vida. Reglas que ni siquiera te acomodan y que poco a poco te han ido consumiendo.

Tal vez sientes algo en el ambiente… algo que te incomoda, pero no logras identificar. Algo que drena tu energía y te hace sentir cada vez más desmotivado.

Tal vez eres uno de aquellos que vive quejándose del sistema, pero que no hace nada por cambiarlo, o por salir de él, porque no crees que eso pueda ser posible.

Quizá te sientes víctima de una vida que te fue entregada sin herramientas para resolverla. Una vida donde más que el protagonista, te sientes como un personaje secundario. Como si no la vivieras, sino que simplemente te pasara por delante…

Tal vez te identificas con tus pensamientos, tus emociones, tus heridas y tus creencias, como si fueras solo eso. Y no te das cuenta de que existe otra parte de ti: una parte más silenciosa, más sabia, que observa desde el fondo, esperando su turno para hablar… Esperando un silencio. Esperando esta pausa en medio del ruido, para poder ser escuchada.

Quizá ya estés cansado de vivir en ese estado de inconciencia profunda, en el que la vida te arrastra en lugar de ser tú quien la crea. Donde tu sensación de impotencia crece… Y el mundo parece cada vez más injusto. Donde el miedo, la frustración, la ira, y la resignación se han vuelto tu brújula. Y no te dejan ver que puedes cambiar el rumbo… con solo desearlo.

Tal vez ya estás harto de estar dormido. De juzgar a los demás, de no verlos con claridad, de compararte. De proyectar en ellos tus propias heridas e inseguridades. De no reconocer que detrás de cada ser humano hay una historia, un proceso, un reflejo de ti mismo. Porque la vida parece separarte en lugar de unirte y la ves más como una competencia que como un lugar de encuentro.

Tal vez eres de los que persiguen la felicidad creyendo que llegará cuando alcances algo más, pero cuando cumples tus objetivos, no logras sentirte satisfecho del todo. El vacío que sientes dentro parece imposible de llenar y lentamente comienzas a dejar de sentirte vivo…

Por eso te invito a hacer esta pausa. A detenerte, levantar la cabeza y preguntarte algo muy simple. ¿Realmente crees que esto es todo?

¿Quieres verlo en video?

Esta duda —tan insignificante como poderosa — es el inicio de tu despertar. Es la pequeña grieta por donde comienza a entrar la luz. La primera señal de que hay algo detrás de tu mente condicionada, y de que eres capaz de liberarte. Aunque sea algo sutil, aunque parezca solamente un susurro, te invito a detenerte. A escucharla. A dejar de ignorarla. A que mantengas viva esa intuición de que podrías vivir distinto. De que tal vez podrías elegir diferente… y convertirte en el protagonista de tu propia vida. De entender que tal vez, solo tal vez, todo esto tiene un propósito.

Lo que viene no es fácil. Las certezas comenzarán a desvanecerse y las creencias que siempre te han sostenido seguramente se derrumbarán. Pero tal vez, en lugar de sentir miedo, te sientas intrigado. Tal vez te invada la curiosidad, o el asombro. Lo que antes te definía comenzará a perder sentido y la historia que te contaste sobre ti mismo dejará de cuadrarte. Las etiquetas que has usado para describirte se sentirán limitantes, como un traje que ya no te queda bien del todo.

Dentro de ti comenzará a nacer un silencio extraño. No es fácil, es cierto. Te sentirás confundido, tal vez ansioso, cuando todo esto que dabas por hecho comience a desmoronarse. Sentirás un vacío… porque aún no sabes qué ocupará su lugar. Y tu ego — ese viejo sentido de identidad que te ha empujado a vivir una vida que a veces no elegiste — hará todo lo posible por no soltar el control.

Pero esta incomodidad, este quiebre, se convertirán en tu oportunidad de renacer. Porque justo en este momento, cuando has logrado detenerte por un instante. Cuando no sabes bien quién eres ni hacia donde vas, es cuando comienzas a escucharte de verdad. A mirarte hacia adentro. A permitir que lo esencial que vive dentro de ti… comience a emerger.

Te darás cuenta de que no eres tus pensamientos, ni tus emociones, ni tu historia personal, sino que eres algo más grande, más profundo, más infinito. Dejarás de ser esclavo de tu propia narrativa, y comenzarás a descubrir al verdadero observador dentro de ti.

Será el comienzo de una nueva forma de existir. Una que dejará de basarse en el miedo, el apego y la necesidad de control. Una que nace desde una conexión más profunda con la esencia de lo que realmente eres. Entonces comenzarás por fin a buscar la verdad. Tu verdad.

Y en este blog, te invito a descubrirla. Acompañaré cada uno de tus pasos en este despertar. Y lo importante es que ya diste el primero.

Bienvenido al inicio del resto de tu vida. Porque despertar… es volver a ti. Es volver a elegir. Y si te detienes en silencio… escucharás al universo llamándote. Pero esta vez… por fin comenzarás a escucharlo.

Soy Ana María

Diseñadora de profesión, amante de las palabras, del cielo estrellado y de las preguntas sin respuesta. Hace años empecé un camino de despertar, no desde grandes dogmas ni retiros místicos, sino desde lo cotidiano: trabajos, relaciones, búsquedas internas y esa intuición que siempre me decía que la vida podía ser algo más.
De ese camino nació El universo habla en susurros, y hoy este blog es una forma de seguir compartiendo lo que me mueve. Escribo para acompañar a otros en ese mismo regreso a sí mismos. Bienvenido!